¡A la calle! que ya es hora.

7 de agosto de 2008

¿Y por qué no las «balanzas olímpicas»?


Los separatistas catalanes ─esos malos gestores que cuanto más les oprimimos los españoles más ensanchan la buchaca─, con Montilla a la cabeza, hablan mucho de lo que les perjudica el reparto del parné del Estat. Para ello, dicen, no hay más que fijarse en las balanzas (trucadas) fiscales y ver que bla, bla, bla. Y así se pasan gran parte del día, que si las balanzas p'arriba, que si las balanzas patatín o patatán. Y yo digo que sí, que hablemos de balanzas, de las que no habla nadie, de las ─¡tachán!─ Balanzas Olímpicas.
Hablemos, pues.

* 1985: la Oficina Olímpica de Barcelona calcula unas inversiones de 237.000 millones de pesetas, unos 1.230 millones de euros de la época.

* 1990: a dos años de la celebración de los Juegos de 1992, los cálculos, que ya se sabe cómo son los cálculos, se disparan: 660.000 millones de pesetas (3.970 millones de euros).

* 1992: la inversión en Cataluña con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona ascendió a 6.727,93 millones de euros, que actualizados con los datos del IPC del INE, serían unos 11.572 millones de euros.

* Hay que tener en cuenta, según los datos que de nuevo nos ofrece el INE, que la mano de obra de la construcción ha subido un 55%, el precio del cemento un 56%, la madera para construcción un 48% y la energía un 125%. Todo ello dispararía las inversiones en Cataluña en el año 1992, a precios de hoy, hasta unos 20.000 millones de euros, y creo que soy prudente. Más de 3 billones de pesetas.

* El 61,5% de las inversiones fue en obra civil (sic).

* En instalaciones deportivas se invirtió sólo el 9,1% del total.

* Sólo el 38,5% de las inversiones fue para la ciudad de Barcelona. O lo que es lo mismo, las inversiones se diseñaron para enriquecer a toda Cataluña, no sólo a Barcelona.

* Las inversiones en la ciudad de Barcelona supusieron un 78% más de zonas verdes y playas respecto a las de 1986.

¡¡ Jo...lines con la opresión castellano-andaluzo-extremeño-murciana!!
¡¡ Cáspita, qué insolidaridad la de los españoles con los oprimidos catalanes!!
Al año siguiente, 1993, el despilfarro felipista consiguió hacer efectiva la crisis económica latente que llevó a 3 millones de españoles de la época al paro. Y en Cataluña, oprimidos.

Pues nada, hablemos de balanzas. Y, por cierto, lo más divertido, las fuentes de los datos anteriores son: El Pais y el Ayuntamiento de Barcelona