¡A la calle! que ya es hora.

30 de septiembre de 2009

Quiero mi medalla

Mi adorado Obvio, con su ecuanimidad tradicional y con respecto al premio que le han endilgado en forma de medalla al comisario que ha llevado la investigación del caso Gürtel, ha escupido lo siguiente: "si me hubieran consultado hubiera dicho que por supuesto que se la dieran, únicamente por las infamias que han aguantado de ustedes".

No quiero suponer que no diga la verdad, aunque, atendiendo a la naturaleza del antiguo Secretario de Estado de Educación, es fácil deducir que lo más probable es que sea él el que haya promovido la distinción a tan distinguido servidor... del orden, por supuesto.

Ahora bien, si de alguien hemos aguantado los españoles amantes de la libertad infamias desde el pleistoceno, ese es El Obvio. Así que, una medallita, por favor, aunque sea la del amor (todo es amor para los hombres de paz):
"hoy te aborrezco más que ayer,
pero menos que mañana, Alfredo
".