¡A la calle! que ya es hora.

6 de junio de 2008

Semos de igualdad de sexo pero no de raza

Al menos eso parece al escuchar las declaraciones de Relaciones Internacionales del Psoe (los de la cosa de la igual da). Según esta igualitaria mujer uno de los candidatos a la nominación para la candidatura a la presidencia de los EEUU ha perdido por ser mujer.
Hasta aquí no pasa por ser un comentario básico, por cierto, incluso hasta primario (pero bueno es lo que hay). Es comprensible, no es consciente de la valía de doña Hillary. Piensa que se ha presentado por cubrir la cuota, por semejanza con lo que pasa en algunos casos en su partido y en muchos en el gobierno de este país (que por cierto preside un hombre, hecho que para mí tiene más bien poca relevancia, o no según se mire... pero sería tema de otro artículo por lo menos).
Pero lo mejor (desde mi punto de vista lo peor) lo que delata la integridad de los de la igual da es el comentario posterior. Ha asegurado que de haber sido el contrincante de doña Hillary "una mujer negra" la primera hubiera ganado. Es que no da opción, según ella la valía de la hipotética candidata negra no es relevante.
Es que a poco que rascas sale lo que son, una panda con un barniz de lo que no son, que quieren vivir a costa de lo que pagamos los demás y que para quedar bien dan un puñado de euros.
Doña Elena Valenciano, su comentario es más grave por discriminante y vejatorio que aquel que tanto les indignó sobre los disfraces de la Vicepresidenta (que por cierto en el viaje anversario se cuidó mucho de disfrazarse). No obstante la señora de la Vega (que llegó a juez por un decreto aprobado cuando era Secretaria General de Justicia sin haber opositado para ello) hace una jaimitada por cada viaje a Africa (será para que no perdamos la española virtud de la vergüenza ajena) y este año se ha fotografiado con un polígamo. Para denunciar el hecho, dicen los responsables de comunicación intentando arreglar el entuerto. Mucho me temo que en el viaje "segundo aniversario" lo mismo acuda a ver una ablación del clítoris; que además es una seña cultural como defiende una de las asesoras internacionales de su partido. Hasta la fecha no se ha oído un comentario al respecto de la ministra de Igualdad y/o cualquiera de las mujeres/os de su partido.