¡A la calle! que ya es hora.

26 de octubre de 2006

Pepiño, Pepiño, ¡que capacidad de adaptación!

Pues a pesar de no sorprender a los que lo conocen no hay que dejar de reconocer la capacidad de adaptarse al medio que tiene este hombre, homiño, Pepe, Pepiño. Desde que los trajes se los hacen a medida y le sientan como un guante se cree que hoy puede decir blanco y mañana negro y que nadie se va a dar cuenta especialmente si lo acompaña de algún exabrupto contra el Partido Popular (cosa que agrada a sus huestes sobremanera).
Hace unas declaraciones tras fracaso en el nombramiento del candidato a la alcaldía de Madrid, que por cierto donde está el espíritu democrático que les hacía pedir que se impusieran las primarias para elección de candidatos cuando no estaban en el gobierno. Nótese que me he cuidado de decir que eran oposición, ya que no lo eran realmente (si nominalmente), oposición democrática es una cosa y conspiración traidora es otra.... cuando se aclare cual fue su postura en esos años comenzaré a llamarlos como corresponda. En las declaraciones dice que no es el más popular, por supuesto es el más psoista, pero es el mejor sin duda. A uno le asaltan ciertas dudas porque este personaje era el designado hace unos meses para presidir el Banco de España y no digo yo que no sea el mejor candidato para el Banco ni para la Alcaldía pero pienso yo que semejante polivalencia es algo así como debida a alguna mutación. Este hombre ha sido el pensador de la OPA de Gas Natural contra Endesa acto que no parecía favorecer los intereses de Madrid (entre otras porque el domicilio social de la empresa dejaba de ser Madrid para irse a Barcelona y los ingresos debidos a impuestos se dejaban de percibir en la capital).
Pero otra de las cosas que chirriaban ayer en la presentación del candidato es la de veces que Rodríguez, Pepiño y el propio candidato nombraron España. Pero si creía que se en el partido que ostenta el poder actualmente esa palabra estaba proscrita, es más había llegado a pensar que se habían hecho una lobotomía colectiva y específica para borrar de sus mentes semejante palabra y el significado que otros atribuímos. Que asco dan los políticos profesionales, esos que en nada creen salvo en mantenerse en su puesto de trabajo y cuando más poder puedan acumular mejor.

0 Comment:

Publicar un comentario



<< Home