¡A la calle! que ya es hora.

14 de abril de 2009

Los fundamentos democráticos de la izquierda

Ante las declaraciones de los portavoces de los partidos que gobernaban en la C.A. de Galicia no puedo por menos que escribir unas letras al respecto. Porque lo demostrado hoy es para que no vuelvan a presidir ni la comunidad de propietarios de donde vivan, ¡qué tipo de educación democrática han recibido estos de la EpC, los unos, y "a nazón de Breogán e a volta ó rural", los otros!

Está claro que no entienden la grandeza de la democracia, del hablar de los ciudadanos. En este caso con un porcentaje de participación que no tiene nada que envidiar a democracias europeas, más del 50% de los ciudadanos que votaron decidieron, sin paliativos, mandar al BNG a hacer gárgaras (en gallego o a la manera sueva, eso los votantes lo dejaron a su elección, los gallegos somos así;-)).

El discurso de investidura de Feijoo, entre otros puntos confirmó que derogará el decreto 124/2007, que revisará el decreto de adjudicación de licencias eólicas y que bajará impuestos y recortará gastos en la Xunta. Al señor Aymerich (que aspira a dirigir el bloque y visto lo visto ha decidido hacer campaña en el parlamento) portavoz del Bloque opina que coincide con la polític a "autoritaria, conservadora y contraria a los intereses del país" que propone la derecha como "alternativa".

Veamos señor Aymerich, el discurso (que ya es algo luego veremos los hechos) del señor Núñez coincide con lo que prometió en campaña. Por lo tanto, no es que la derecha proponga esos ejes como alternativa así como así (eso es lo que hacen ustedes cuando llegan a tener capacidad legislativa), es que la mayoría de los ciudadanos votó ese programa.

Para que no se les olvide, el BNG perdió un 2,56% de apoyo de los ciudadanos y el PSOE un 2,05% (pero la ley electoral hace que el psoe no vea afectado su número de parlamentarios). En conjunto el gobierno anterior perdió un 4,61% del apoyo ciudadano que obtuvo en el 2005.

Los intereses del país desgraciadamente no están totalmente reflejados en el discurso del señor Nuñez porque, señor Aymerich, el país es España. El discurso sólo tenía valor en Galicia, parte magnífica del país que es España.