¡A la calle! que ya es hora.

10 de agosto de 2011

La prueba del nueve

Sí, ya sé que la prueba del nueve no era fiable al cien por cien para saber si la división era correcta o no, pero nos daba una idea de si el cociente y el resto eran como deberían ser: acordes a su dividendo y a su divisor.

Supongamos que PPeleles y marianélidos, valga la redundancia -la rebundancia que diría Zapatero-, ganan las elecciones, y que para gobernar les bastase con el apoyo de UPyD o el de CiU; con el de uno de los dos sería suficiente, ¿a quién elegirían?

El resultado de la elección sería: CiU.
La operación es correcta; la enésima prueba del nueve desde las elecciones de 2008 lo dice: El PP dispuesto a tragar con el 'CAT' en las matrículas de los vehículos.

Lo he dicho de muchas maneras: votar a los PPeleles de Rajoy es apostar por el certificado de defunción de España; votar al PP de Aguirre, si se pudiera, es el certificado para la vuelta a la vida de España.

No se puede votar a un partido que prefiere a Oyarzábal antes que a San Gil, a Gallardón en lugar de Aguirre. No se puede y NO SE DEBE.